La experiencia de un pasado, ajena a los conceptos de marketing y de provecho financiero, aliada en el presente con el conocimiento de nuevas materias y con la pasión infinita por la naturaleza... para el futuro de los orígenes.


Unos productos excepcionales basados en el arte sublime de antaño. Las civilizaciones más remotas conocían ya el arte de aprovechar las virtudes benéficas de las plantas.

Estos conocimientos, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos, fue recogido en manuscritos que describían el uso terapéutico y cosmético de las plantas. Estos preparados se utilizaban en Mesopotamia, en Egipto y más recientemente en Grecia, donde los cuidados del cuerpo se consideraban un signo de riqueza y bienestar.

Khosha 1885 exalta con talento esta ciencia tras una rigurosa actualización.

Todos nuestros productos se elaboran según antiguos métodos orientales y romanos. Hasta hoy, no existía ningún producto cosmético que presentara tanta perspectiva.

Extractos de plantas 100% naturales seleccionados según un riguroso análisis de calidad y origen.




El agua es un cosmético por excelencia.

Emulsión ecológica compuesta de agua principalmente, como la piel.

Por este motivo, nuestros productos tienen una tasa de humedad equivalente a la de nuestra piel, lo que facilita la penetración de la crema hasta el nivel celular respetando y regulando a la vez la capa hidrolipídica de la epidermis. El calor, en cambio, la reduciría.

Gracias a la fabricación en frío, los principios activos biovegetales conservan toda su eficacia. Este proceso de fabricación sólo puede realizarle en una producción limitada y artesanal. Nuestros productos están científicamente ensayados en laboratorio, sometidos a pruebas de alergia y no probados en animales. La elaboración y el envasado se hacen manualmente, dadas las características de nuestros productos. Nuestra piel acepta y absorbe de forma natural aquello que reconoce. Por eso, sólo trabajamos con ingredientes 100% naturales, según un proceso de fabricación y de envasado ancestral, con el fin de no alterar ningún componente.



Nuestras cremas no son estéticamente bellas pero pensadas para embellecer.

- No contienen oxidantes, colorantes, parabenes, ni conservantes, su color depende de las plantas y de los ingredientes utilizados.

- Su olor es de los productos originales, pues no contienen perfumes añadidos.

- No son grasas.

- Su textura es concentrada y espesa.

- Por esas razones son hipoalergénicas, no manchan y se adaptan a todos los tipos de piel, ya que tratan el origen y no la manifestación.

- Su acción activa la renovación celular, aportando a la piel las reservas en antioxidantes necesarias y los efectos son visibles con una pequeña cantidad de producto gracias a su alta concentración.